
El Ayuntamiento de Santas Martas ha vuelto a albergar una situación rocambolesca y sin precedentes en la política leonesa al no acudir el alcalde y su equipo de gobierno a la sesión extraordinaria convocada según los plazos que marca la ley en el artículo 46.a de la Ley de Bases del Régimen Local.
En este caso, un cuarto de los concejales tienen derecho a solicitar un pleno extraordinario (aunque un concejal sólo puede firmar un máximo de tres al año) que el alcalde debe convocar en 15 días. Si éste no lo ha hecho, una vez expirado el plazo, el artículo indica que la sesión extraordinaria se celebrará diez días después a las doce de la mañana.
Pese a que el secretario advirtió de este hecho al alcalde y a la corporación, ayer a esa hora sólo estaban los concejales del PP y la UPL, que conforman mayoría absoluta.
A partir de ahí, y en menos de media hora, el PP y la UPL cambiaron la organización de la gestión municipal al eliminar la comisión de Gobierno y ordenar la convocatoria de un pleno ordinario el penúltimo sábado de cada mes, nombrar cuatro comisiones informativas, nuevos representantes del Ayuntamiento y un nuevo tesorero, cargo que recayó en Manuel González del Río.
Las comisiones informativas serán las de economía, hacienda y especial de cuentas; la de obras y urbanismo; la de régimen interior; y la de seguimiento de órganos ejecutivos. Todas ellas se compondrán de siete concejales, dos del PSOE, dos del PP, dos de UPL y uno de IU.
Respecto a los cargos representativos municipales, José Manuel Pérez Bermejo será el cargo del Ayuntamiento en el Consejo Escolar, y Manuel González del Río y Felicidad Agúndez, miembros de Mansurle.
El portavoz del PP, Saturo Celemín, recriminó la postura del alcalde afirmando que «es un estalinista que aprovechó que teníamos minoría para hacer lo que quiso en el anterior pleno, ahora ni siquiera se presenta. Si fuera demócrata haría lo que dicen las normas».
Por su parte, la de UPL, Felicidad Agúndez, explicó que «nosotros queremos que se gobierne negociando, no hacer daño al pueblo, pero no es normal lo que ha hecho hoy el alcalde».