
VALLADOLID. Efe
Tras el pleno celebrado
el sábado, seis dotaciones de la Guardia Civil escoltaron a los concejales
de PP y UPL en el Ayuntamiento al término de la sesión, que fueron
increpados por un centenar de vecinos, que incluso agredieron al secretario
general de UPL, Joaquín Otero, mientras que el alcalde fue sacado a hombros
del edificio consistorial.
«Nos parece un acontecimiento desgraciado que denota escasa formación
democrática por parte del alcalde y los concejales socialistas»,
sostuvo Merino, quien recordó que la moción de censura está
recogida legalmente.
El portavoz de los populares de Castilla y León se refirió a las
«amenazas de muerte y con quemarle su casa» que sufrió el
concejal del PP que se abstuvo, y argumentó que es comprensible su cambio
de postura ya que «no es un profesional de la política».
«No se entiende este contexto de amenazas y de coacciones en un pueblo
leonés que más parece uno del País Vasco», sostuvo
el dirigente popular, quien se preguntó si esto se corresponde con el
tipo de cambio que propugna el PSOE tanto por medio de su secretario nacional
y diputado por León, José Luis Rodríguez Zapatero, como
el regional, Angel Villalba.
El político del PP añadió que «nos han dado una lección
de cómo actúa y cuál es el nuevo estilo de los socialistas
de Villalba, que dicen palabras muy bonitas en la forma que luego se concretan
con hechos que nos devuelven a otras épocas».
La propuesta de moción de censura no salió adelante ya que, pese
al acuerdo alcanzado previamente entre leonesistas, (que antes apoyaban al equipo
de gobierno), y populares, que sumaban cinco concejales frente a los cuatro
del PSOE e IU, uno de los ediles del PP decidió de manera inesperada
votar en blanco ante el júbilo de los socialistas y de las más
de 200 personas que abarrotaban el salón de plenos y los alrededores
del Ayuntamiento de la localidad. Los representantes socialistas restaron importancia
a las presuntas coacciones producidas contra el concejal popular en la mañana
del sábado.
Y es que la sesión del sábado transcurrió en un ambiente
muy tenso, en el que los asistentes increparon constantemente a los ediles de
ambos partidos, así como a la representación de la ejecutiva de
los leonesistas encarnada en Joaquín Otero y Luis Herreros Rubinat, que,
además de recibir golpes y salir escoltados, sufrieron el lanzamiento
de algunos huevos. El secretario general de los leonesistas incluso llegó
a calificar de «fascismo» la actitud de los representantes del PSOE.
La situación que se presenta ahora en este Ayuntamiento es bastante compleja,
ya que los tres ediles del PSOE y el de IU dirigirán un gobierno en minoría,
ya que se supone que los dos concejales leonesistas pasen a la oposición
junto a los tres del PP.